Mi madre se llamó Corazón. Nació en Acatzingo, Puebla. Únicamente cursó hasta segundo año de primaria. Durante su adolescencia emigró de su hogar materno ya huérfana de padre. La sociedad patriarcal dominante asignaba a las mujeres prácticamente la única de posibilidad de casarse y tener hijos. Buscó trabajo asalariado primero en la capital del Estado donde nació y luego en Laredo, Texas. Fue obrera en una fábrica de dulces en forma de canica. Las manos le quedaban muy lastimadas por el calor de esos dulces. En las conversaciones que sostuve con ella se refería a “las corretizas” que tenía que soportar en su empleo. Era el acoso que tuvo que sortear en su juventud. Cuando conoció a mi padre se trasladaron a Monterrey donde habría de nacer su primer hijo, mi hermano Carlos. Poco tiempo después emigraron al Distrito Federal. Ahí consolidaron a nuestra familia.

Bejarano Martínez, quien fue arropado en su visita a Michoacán por los legisladores locales Juan Pablo Puebla y Nalleli Pedraza, dijo que el Movimiento Nacional de la Esperanza ya cuenta con presencia en 80 municipios de Michoacán y continúa su expansión en toda la entidad

El compromiso del #MNE es trabajar por tu salud. Por ello, las jornadas de donación de sillas de ruedas, así como la atención médica nivel 1 y de optometría las ponemos a tu alcance. #PorElBuenVivir.

Con la presencia de los representantes nacionales, así  como los liderazgos y estructuras de todo el estado, encabezados por el coordinador estatal y la dirigente de equidad y género del Movimiento Nacional por la Esperanza, Agustín Bonifaz Herrera y Patricia Guzmán, se llevó  a cabo la Asamblea Estatal del MNE en Chiapas.